miércoles, 25 de diciembre de 2013

Iron & Wine - The trapeze swinger / El trapecista

Es Navidad, y no se me ocurre mejor regalo que compartir con vosotros esta joya de Iron & Wine, a.k.a. Sam Beam, que en pocos años se ha convertido en una de las referencias imprescindibles para cualquier cantautor que se precie, especialmente para los anglosajones (véase Keaton Henson). No hay mucho que decir, solamente que realmente merece la pena leer la letra mientras uno se deja llevar por el suave vaivén de la música. Una delicia.
Os recomiendo la versión en directo que enlazo abajo, a pesar de que falta alguna estrofa. Que la disfrutéis, y feliz Navidad ;-)

Please remember me, happily
By the rosebush laughing
With bruises on my chin, the time when
We counted every black car passing

Your house beneath the hill and up until
Someone caught us in the kitchen
With maps, a mountain range,
a piggy bank
A vision too removed to mention


But please remember me, fondly
I heard from someone you're still pretty
And then they went on to say that the Pearly Gates
Had some eloquent graffiti

 Like 'We'll meet again'
and 'Fuck the man'
And 'Tell my mother not to worry'
And angels with their great handshakes
But always done in such a hurry

And please remember me, at Halloween
Making fools of all the neighbors
Our faces painted white,
by midnight
We'd forgotten one another

And when the morning came I was ashamed
Only now it seems so silly
That season left the world
and then returned
And now you're lit up by the city

So please remember me, mistakenly
In the window of the tallest tower
Call, then pass us by but much too high
To see the empty road at happy hour

Gleam and resonate just like the gates
Around the Holy Kingdom
With words like, 'Lost and found'
and 'Don't look down'
And 'Someone save temptation'

And please remember me as in the dream
We had as rug burned babies
Among the fallen trees
and fast asleep
Beside the lions and the ladies

That called you what you like
and even might
Give a gift for your behavior
A fleeting chance to see a trapeze
Swinger high as any savior

But please remember me
my misery
And how it lost me all I wanted
Those dogs that love the rain
and chasing trains
The colored birds above there running


In circles round the well and where it spells
On the wall behind St. Peter
So bright on cinder gray in spray paint
'Who the hell can see forever?'

And please remember me, seldomly
In the car behind the carnival
My hand between your knees,
you turn from me
And said the trapeze act was wonderful

But never meant to last,
the clowns that passed
Saw me just come up with anger
When it filled with circus dogs,
the parking lot
Had an element of danger

So please remember me, finally
And all my uphill clawing
My dear, but if I make
the Pearly Gates
I'll do my best to make a drawing

Of God and Lucifer, a boy and girl
An angel kissin' on a sinner
A monkey and a man,
a marching band
All around the frightened trapeze swinger


Por favor, recuérdame feliz
riendo junto al rosal
con moratones en la barbilla, en la época
en que contábamos todos los coches negros

que pasaban frente tu casa al pie de la montaña,
hasta que alguien nos pillaba en la cocina
con unos mapas de la cordillera
y un cerdito hucha.
Una imagen demasiado confusa como para mencionarla.

Pero por favor, recuérdame con cariño.
Me han dicho que sigues igual de guapa
y que en las puertas del Paraíso
han pintado unos grafittis donde pone

"Volveremos a encontrarnos"
y "Que les jodan a los hombres"
y "Dile a mi madre que no se preocupe"
y que los ángeles te dan la mano
y que siempre tienen prisa.

Y por favor, recuérdame en Halloween
haciendo el tonto por todo el barrio
con las caras pintadas de blanco.
A medianoche
nos olvidamos el uno del otro

y a la mañana siguiente me dio vergüenza
aunque ahora parezca una tontería.
Aquella época murió y después regresó
y ahora tú iluminas la ciudad.

Así que por favor, recuérdame por error
asomado a la ventana de la torre más alta,
tan alta como para ver
la carretera vacía en hora punta.

Resplandece y resuena junto a las puertas
que rodean el Reino de los Cielos
con frases como "Objetos perdidos",
o "No mires abajo",
o "Evita la tentación".

Por favor, recuérdame como en aquel sueño
en el que éramos niños llenos de arañazos
jugando entre los árboles caídos,
y durmiendo
junto a los leones y las mujeres

que te llamaban como a ti te gustaba,
e incluso te hacían regalos si te portabas bien.
Era una oportunidad fugaz para ver
a un trapecista volar tan alto como el Salvador.

Pero por favor, recuérdame mi miseria
y cómo me llevó a perder todo lo que amaba.
A aquellos perros les encantaba la lluvia
y perseguir los trenes
y las aves de colores que planeaban sobre ellos

en círculos alrededor del pozo, en la magia
del muro de detrás de St. Peter
pintado con spray de ceniza plateada.
¿Quién coño puede ver la eternidad?

Y por favor, recuérdame de vez en cuando
en el coche detrás de la feria,
mi mano entre tus rodillas.
Te volviste hacia mí y me dijiste
que el número del trapecista había sido increíble

pero que parecía no acabar nunca,
y los payasos que pasaban
me miraron con furia
cuando aquello se llenó de perros del circo
y el aparcamiento se volvió un peligro.

Así que por favor, recuérdame al final
nadando a contracorriente.
Mi vida, si consigo llegar
hasta las puertas del Paraíso
intentaré hacer un dibujo

de Dios y de Lucifer, un niño y una niña,
de un ángel besando a un pecador,
de un mono y de un hombre,
de una banda de música,
todos alrededor de un trapecista asustado.

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